Qué es el prompt engineering y cómo aprender a hablarle a la IA para obtener lo que buscas


No hace falta saber programar ni entender cómo funciona por dentro. Hace falta saber pedir. Te damos una fórmula de cuatro ingredientes que cabe en un pósit y ocho ejemplos reales de antes y después, listos para copiar, para que ChatGPT, Gemini o Claude acierten a la primera.

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Frantech Ferras, Staff Editor
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Persona escribiendo una petición detallada a un asistente de inteligencia artificial en el portátil con un café al lado

Seguro que te ha pasado. Le pides a ChatGPT que te ayude con un correo para tu jefe y te devuelve un texto de seis párrafos que empieza con un «Estimado señor» y suena a carta del banco. Le pides ideas para la cena y te propone salmón con salsa de maracuyá un martes cualquiera. Le preguntas algo sencillo y te suelta una respuesta tan larga que se te pasan las ganas de leerla.

Y la conclusión suele ser la misma: «esto de la IA está sobrevalorado». Pero casi nunca es culpa de la herramienta. El problema está en cómo se lo pedimos. Escribimos a la IA como si fuera un buscador, con cuatro palabras sueltas, y esperamos que adivine el resto.

Aprender a pedir bien tiene nombre propio, prompt engineering, que suena mucho más complicado de lo que es. Vamos a quitarle el disfraz.

Qué es el prompt engineering (y por qué no tiene nada de ingeniería)

Un prompt es, simplemente, lo que le escribes a la IA: la pregunta, la petición o la instrucción. Cada vez que escribes en ChatGPT, Gemini o Claude, estás escribiendo un prompt.

El prompt engineering, o ingeniería de prompts, es el arte de escribir esas instrucciones de forma que la IA entienda exactamente qué quieres. En las empresas hay gente que se dedica a esto a tiempo completo, con pruebas y métricas. Pero para el uso diario se resume en algo muy humano: explicarse bien.

Piensa en la IA como en un becario recién llegado, brillantísimo, que ha leído medio internet y escribe rapidísimo, pero que no te conoce de nada y no lee la mente. Mira la diferencia:

Si le dices al becario...

«Prepárame algo para la reunión.»

Te traerá algo. Probablemente no lo que necesitabas, porque no sabe qué reunión es, con quién, ni si quieres una presentación o tres notas.

Si le dices...

«Prepárame un resumen de una página con las ventas del trimestre para la reunión del jueves con dirección. Que vaya al grano y destaque lo que ha bajado.»

Lo clava a la primera.

Con la IA pasa exactamente lo mismo. No necesitas saber cómo funciona por dentro, igual que no necesitas saber de mecánica para indicarle a un taxista adónde vas. Solo tienes que darle la dirección completa.

La fórmula de los cuatro ingredientes

Casi cualquier buen prompt tiene estas cuatro piezas. No hace falta usarlas siempre todas, pero cuantas más pongas, mejor será la respuesta. Para recordarlas: R-C-T-F.

RRolQuién quieres que sea la IA: un profesor, una nutricionista, un abogado laboralista, un editor exigente.
CContextoTu situación: para quién es, qué tienes, qué te limita, qué has probado ya.
TTareaQué tiene que hacer exactamente, con un verbo claro: resume, redacta, compara, planifica.
FFormatoCómo quieres la respuesta: una tabla, cinco puntos, menos de 150 palabras, tono cercano.
Esquema de la fórmula de un buen prompt con sus cuatro piezas: rol, contexto, tarea y formato

Así queda la fórmula aplicada a algo tan cotidiano como una cena con amigos:

Prompt con los cuatro ingredientes
Rol: Actúa como un cocinero casero práctico.
Contexto: El sábado ceno con cuatro amigos, dos son vegetarianos y tengo una hora y media para cocinar. Mi presupuesto es de unos 40 euros.
Tarea: Diseña un menú de tres platos sencillo que valga para todos.
Formato: Ponlo en una tabla con plato, tiempo y dificultad, y añade al final la lista de la compra agrupada por secciones del súper.

No hace falta escribir las etiquetas Rol, Contexto, etc. Puedes ponerlo todo seguido, como si hablaras. Las etiquetas solo ayudan a no olvidarte de nada mientras coges el hábito.

Ocho ejemplos de antes y después para copiar

Aquí es donde se ve la diferencia. Cada caso tiene el prompt que escribimos casi todos, lo que suele devolver, la versión mejorada y por qué funciona. Pulsa en Copiar, cambia los datos por los tuyos y pruébalo en tu IA favorita.

Comparación en dos pantallas entre la respuesta genérica de una IA a una petición vaga y la respuesta precisa a una petición bien explicada

1Una rutina de ejercicio que puedas hacer de verdad

Antes
Hazme una rutina de ejercicios.

Lo que suele devolver: una rutina de gimnasio genérica, con máquinas que no tienes y series para alguien que ya entrena.

Después
Actúa como un entrenador personal. Diseña una rutina de 20 minutos para hacer en casa, sin material, para una persona principiante que pasa ocho horas sentada en la oficina y tiene algo de dolor de espalda. Organízala por días (lunes, miércoles y viernes) y explica cada ejercicio en una frase. No incluyas saltos, que vivo en un piso.

Por qué funciona: el rol da el enfoque, el contexto (oficina, espalda, piso) descarta lo que no te sirve y el formato por días lo convierte en un plan que se puede seguir.

2Resumir un correo eterno

Antes
Resume esto: [pegas el correo]

Lo que suele devolver: un resumen que es casi tan largo como el original, sin dejar claro qué tienes que hacer tú.

Después
Te pego un correo largo de un proveedor. Resúmelo en tres puntos de una línea cada uno. Después, en una lista aparte, dime qué me piden a mí exactamente y con qué fecha límite. Si algo no está claro en el correo, señálalo en lugar de suponerlo.

[pega aquí el correo]

Por qué funciona: pones un límite de extensión, separas el qué dice del qué tengo que hacer y le pides que avise de las dudas en vez de rellenar huecos.

3Una reclamación formal que se tomen en serio

Antes
Escribe una carta de reclamación a mi compañía de teléfono.

Lo que suele devolver: una plantilla vacía con corchetes por todas partes y un tono demasiado suave.

Después
Redacta una reclamación formal para mi operador de telefonía. Me han subido la cuota de 30 a 36 euros al mes sin avisarme con un mes de antelación. Quiero que me devuelvan la diferencia de los dos últimos meses o darme de baja sin penalización. Tono firme pero educado, máximo 200 palabras, y termina indicando que si no hay respuesta en un mes acudiré a la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones.

Por qué funciona: le das los hechos concretos (cifras, plazo incumplido), lo que pides y el tono. La IA no tiene que inventarse nada, solo ordenarlo bien.

4El menú de la semana sin quebraderos de cabeza

Antes
Dame ideas de comidas para la semana.

Lo que suele devolver: siete platos sueltos, alguno con ingredientes raros, sin lista de la compra ni orden.

Después
Planifica las cenas de lunes a viernes para una familia de cuatro, con dos niños de 6 y 9 años que no comen nada picante. Tengo 30 minutos para cocinar cada noche y quiero aprovechar sobras de un día para otro. Dame una tabla con día, plato y tiempo, y debajo la lista de la compra para toda la semana agrupada por secciones.

Por qué funciona: número de personas, gustos, tiempo y una pista de ahorro (las sobras). Y el formato final te lo deja listo para ir al súper.

5Organizar un viaje a tu medida

Antes
Qué ver en Lisboa.

Lo que suele devolver: la lista de monumentos que sale en cualquier guía, sin orden ni tiempos.

Después
Voy a Lisboa tres días con mi pareja en noviembre. Nos gusta caminar, comer bien sin gastar mucho y huimos de las colas. Hazme un plan por días, agrupando los sitios por barrios para no cruzar la ciudad dos veces, con una sugerencia para comer cada día. Marca qué cosas conviene reservar con antelación.

Por qué funciona: fechas, gustos y una restricción (las colas) le permiten elegir. Pedir que agrupe por barrios obliga a pensar en la logística, que es lo que de verdad te ahorra tiempo.

6Estudiar para un examen sin que te lo haga todo

Antes
Explícame la Revolución francesa.

Lo que suele devolver: un texto largo tipo enciclopedia que lees y olvidas en diez minutos.

Después
Actúa como un profesor de Historia de bachillerato. Tengo examen de la Revolución francesa el viernes. No me lo expliques todo de golpe: hazme una pregunta cada vez, espera mi respuesta y corrígeme explicando lo que me falte. Empieza por lo más básico y ve subiendo la dificultad. Cuando lleve diez preguntas, dime qué temas debo repasar.

Por qué funciona: conviertes a la IA en un profesor particular que te examina, en lugar de en un libro que te lee. Se aprende mucho más respondiendo que leyendo.

7Publicaciones para las redes de tu negocio

Antes
Escribe un post de Instagram para mi panadería.

Lo que suele devolver: un texto lleno de frases hechas y emojis que podría ser de cualquier panadería del mundo.

Después
Tengo una panadería de barrio en León que hace pan de masa madre y abre a las 7 de la mañana. Esta semana estrenamos una hogaza de centeno con nueces. Escribe tres versiones de un texto para Instagram, de menos de 60 palabras cada una, con un tono cercano y algo de humor. Como ejemplo de estilo, este es un texto nuestro que funcionó bien: «El despertador suena a las 4. El pan, a las 7. Tú solo tienes que bajar.»

Por qué funciona: le cuentas qué te hace diferente, le pides varias opciones para elegir y, sobre todo, le das un ejemplo de tu estilo. Es el truco que más mejora los textos.

8Esa fórmula de Excel que nunca recuerdas

Antes
Fórmula de Excel para sumar.

Lo que suele devolver: la explicación de SUMA, que ya conocías, sin resolver tu caso.

Después
En una hoja de Excel tengo en la columna A las fechas, en la B el nombre del comercial y en la C el importe de cada venta. Quiero una fórmula que sume las ventas de Lucía solo del mes de octubre. Dame la fórmula lista para pegar en la celda F2 y explícame en dos líneas qué hace cada parte.

Por qué funciona: le describes cómo está organizada tu hoja (qué hay en cada columna) y dónde va la fórmula. Sin eso, la IA tiene que suponer, y suele equivocarse.

Cinco técnicas sencillas que puedes usar hoy

Con la fórmula ya tienes el 80 % del camino hecho. Estos trucos son el 20 % restante, y no requieren ningún conocimiento técnico.

1

Ponle un sombrero

Darle un rol cambia el enfoque de toda la respuesta. No es lo mismo pedir consejo sobre un contrato de alquiler a «un abogado especializado en arrendamientos» que a nadie en particular. El rol le dice desde qué punto de vista pensar y qué vocabulario usar.

2

Enséñale un ejemplo

Si quieres un estilo concreto, no lo describas: muéstralo. Pega un correo tuyo, un texto que te guste o la estructura que buscas y pídele que lo imite. Funciona mucho mejor que cualquier adjetivo, como se ve en el ejemplo de la panadería.

3

Dile también lo que no quieres

Las prohibiciones explícitas ahorran muchas vueltas: «no uses lenguaje técnico», «no superes las 200 palabras», «no me des opciones, dame solo la mejor», «sin introducción ni despedida». Son sencillas y la IA las respeta muy bien.

4

Conversa, no lo intentes todo a la primera

La primera respuesta es un borrador. Puedes pedir ajustes concretos: «más corto», «el segundo punto no me convence, dame otra idea», «ahora en un tono más informal». No hace falta empezar de cero; la IA recuerda lo que habéis hablado en esa conversación.

Frases para afinar
Hazlo la mitad de largo.
Mantén el primer párrafo y reescribe el resto con un tono más cercano.
Dame tres alternativas para el título.
¿Qué le falta a esto para convencer a alguien escéptico?
5

Deja que te pregunte

Es el truco menos conocido y uno de los más útiles. Cuando no sepas bien qué contexto dar, pídele a la IA que te entreviste antes de responder. Ella sabe qué datos necesita mejor que tú.

Para cualquier tema
Quiero que me ayudes a [lo que necesitas]. Antes de responder, hazme las preguntas que necesites para hacerlo bien, de una en una. Cuando tengas suficiente información, dame la respuesta.
Conversación con un asistente de IA en el móvil en la que el usuario pide ajustes sobre una primera respuesta hasta dejarla a su gusto

Si te quedas con ganas de más, en nuestra guía de trucos avanzados de ChatGPT tienes el siguiente nivel: instrucciones personalizadas, proyectos y otras funciones para exprimirlo en el trabajo.

Los errores que más estropean las respuestas

Dar por hecho que te conoce

La IA no sabe tu edad, tu ciudad, tu presupuesto ni tu nivel. Si no se lo dices, rellena esos huecos con lo más típico, y lo más típico rara vez eres tú. Algunas herramientas recuerdan cosas de conversaciones anteriores, pero no cuentes con ello para los detalles importantes.

Pedir cosas contradictorias

«Hazlo muy completo pero breve», «formal pero divertido». Ante instrucciones que chocan, la IA elige una al azar o hace una mezcla rara. Decide qué pesa más y dilo.

Creerse todo lo que dice

La IA a veces se inventa cosas con total seguridad: un dato, una cita, una ley o un enlace que no existen. Se llaman alucinaciones, y no son mentiras a propósito: el modelo genera el texto que suena más probable, sea cierto o no. Para cualquier dato que vayas a usar (cifras, fechas, salud, dinero, temas legales) comprueba la fuente. Un buen recurso es pedirle que te diga de dónde lo saca y que te avise cuando no esté seguro.

Pegar información que no deberías

Ni el DNI, ni contraseñas, ni datos de clientes, ni documentos confidenciales de la empresa. Lo que escribes puede guardarse y, según la configuración, usarse para mejorar el modelo. Si necesitas trabajar con datos sensibles, sustitúyelos por datos inventados o plantéate usar una IA en tu propio ordenador, donde nada sale de casa.

Escribir un testamento

El contexto ayuda, pero un prompt de tres folios con todo mezclado confunde. Si la tarea es grande, divídela en pasos: primero el esquema, luego cada parte. Cada respuesta saldrá mejor.

Persona contrastando en el ordenador un dato que le ha dado un asistente de IA con la fuente original en otra pestaña

Lo de verificar no aplica solo al texto. Las imágenes y vídeos generados también pueden colarse como reales; si te interesa, te contamos cómo detectar imágenes y vídeos hechos con IA.

Tu plantilla para guardar en el móvil

Copia esto en las notas del móvil y úsalo como punto de partida para cualquier cosa. Rellena los huecos y borra lo que no aplique:

Plantilla universal
Actúa como [experto en lo que necesites].
Mi situación es esta: [para quién es, qué tengo, qué me limita].
Necesito que [verbo claro: redactes, resumas, compares, planifiques...] [qué exactamente].
Quiero la respuesta en [formato: tabla, lista de 5 puntos, menos de 150 palabras...] con un tono [cercano, formal, directo...].
No [lo que quieres evitar].
Si te falta información, pregúntame antes de responder.

Funciona igual en ChatGPT, Gemini, Claude, Copilot o cualquier otro asistente. Cada uno tiene su carácter, y si dudas entre ellos, en nuestra comparativa de Claude, ChatGPT y Gemini te contamos en qué destaca cada uno. Y si buscas opciones sin pagar, aquí tienes las mejores herramientas de IA gratuitas.

Un paso más allá. Con esta misma forma de pedir las cosas se pueden crear hasta aplicaciones sencillas sin saber programar, describiéndole a la IA lo que quieres. Lo explicamos con un caso real en cómo crear tu primera app con IA.

Las propias empresas que hacen estas herramientas tienen guías oficiales, más técnicas, por si quieres seguir aprendiendo: la de OpenAI, la de Anthropic para Claude y la de Google para Gemini.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un prompt?

Es la instrucción, pregunta o petición que le escribes a una inteligencia artificial como ChatGPT, Gemini o Claude. Cuanto más claro y completo sea, más se ajustará la respuesta a lo que necesitas.

¿Hace falta saber programar para hacer prompt engineering?

No. Para el uso diario consiste en explicarse bien: decir quién quieres que sea la IA, darle el contexto, pedir una tarea concreta e indicar el formato de la respuesta. No requiere ningún conocimiento técnico.

¿Cuál es la fórmula para escribir un buen prompt?

Una fórmula fácil de recordar tiene cuatro ingredientes: rol (quién es la IA), contexto (tu situación), tarea (qué debe hacer exactamente) y formato (cómo quieres la respuesta). Añadir lo que no quieres y pedirle que pregunte si le falta información la mejora todavía más.

¿Los mismos prompts sirven para ChatGPT, Gemini y Claude?

Sí. La forma de pedir las cosas funciona igual en todos los asistentes. Las respuestas pueden variar en estilo o en detalle de uno a otro, pero un prompt claro mejora el resultado en cualquiera de ellos.

¿Qué son las alucinaciones de la IA?

Son datos inventados que la IA presenta con total seguridad, como cifras, citas, leyes o enlaces que no existen. Ocurren porque el modelo genera el texto que parece más probable. Por eso conviene comprobar en una fuente fiable cualquier dato importante.

¿Qué hago si la respuesta de la IA no me convence?

No empieces de cero: pídele ajustes concretos en la misma conversación, como hacerla más corta, cambiar el tono o darte otras opciones. Y si no sabes qué contexto darle, pídele que te haga preguntas antes de responder.

El reto: prueba la fórmula hoy

El prompt engineering no va de dominar una tecnología, sino de algo que ya sabes hacer: explicar bien lo que necesitas. La diferencia es que la IA premia muchísimo esa claridad. Un minuto más escribiendo la petición te ahorra diez de respuestas que no sirven.

Así que te propongo un reto sencillo. La próxima vez que vayas a escribirle algo a la IA, para un momento y repasa los cuatro ingredientes: rol, contexto, tarea y formato. Comprueba la diferencia. Lo más probable es que no vuelvas a escribirle con cuatro palabras sueltas.